Actualmente se ha generalizado la pérdida de la inocencia, obviamente no estamos hablando del 28 de diciembre; ni mucho menos. Victor Hugo afirma que: "La fuerza más fuerte de todas es un corazón inocente", no está desencaminado.
Como si de un buen científico se tratase, me he dedicado a observar que son las cosas que corrompen ese corazón que por naturaleza tenemos inmaculado y puro. Empiezo por la televisión (el panem et circense actual), de entretenimiento ha pasado a ser la educadora de los niños; hoy por hoy la televisión corroe la sensibilidad anonadando la sensillez como si fuera la serpiente que estragula a Laoconte.
Ya no quedan amigos, es cierto; tan sólo los podemos calificarlos de acompañantes: acompañantes de botellón, acompañantes de fiestas, acompañantes de vacaciones... nadie se atreve a hablar con la verdad, ni por asombro mirar a la cara cuando se le habla.
Y qué decir de la vida...al perder la inocencia se piensa que todo es una zambra, que da igual lunes que viernes... que pronto que tarde... que hoy que mañana...entran en una fase platónica en la que reverberan las palabras que no convienen.
Por último, sólo queda el ver la inocencia arrastrada por una indumentaria que les hace creer que son originales, pero no se dan cuenta que los hace iguales y semejantes... únicamente en la inocencia está el precinto que les hace originales y ubérrimos para el futuro.
Está gestandose una generación que nos ha de guiar en el futuro y que tiene un espejo actual en el que se miran y les enseñan qué han de hacer, ¿pero ese espejo dónde se miran está limpio? ¿Qué les estamos enseñando? Nada como ver este video para elaborar tu dictamen:
P.D: cada día me levanto creyendo que mis alumnos desean que les enseñe algo.