jueves, 14 de abril de 2011

La fe mueve montañas


Se acerca la Semana Santa, la semana grande del cristianismo. Para muchos se trata de un gran papanatas anacrónico que seduce más a los turistas que a los propios cristianos. En parte tienen razón, hoy la fe es considerada un espectáculo y un negocio, y es que el ser humano tiende a comercializarlo todo para que siendo de dominio público no sea de dominio de nadie.

Acercándome a la treintena me sumo frecuentemente en un mar de dudas por culpa de la fe, ¿realmente que hay detrás de todo? reconozco que lo fácil es no pensar, pero una vez conoces a Platón y el Mito de la Caverna, creo que ya nada vuelve a ser igual; por ello lo sencillo es no creer por lo que conlleva el no pensar. Si me preguntan por qué soy cristiano, más bien respodería con argumentos del por qué no soy agnóstico. Menos mal que siempre hay alguien que lo explica mejor que tú, y encima en clave de humor.