miércoles, 10 de septiembre de 2008

El primero, siempre es bueno

Mañana todo olerá a nuevo: nuevas ilusiones, nuevas expectativas, nuevas generaciones, nuevas perspectivas... en fin novedad por doquier. Yo me siento como un entrenador, aunque parezca absurdo, es tan sencillo como pensar que me han renovado la plantilla casi en su totalidad y que sólo quedan pocos jugadores-alumnos de la plantilla del año pasado.

Hoy no voy a criticar el sistema educativo, seguramente me faltaría horas y he de prepararme para mi primer día de colegio: he revisado si lo llevo todo: estuche, bolígrafos, agenda, libretas...pero me he dado cuenta que no tengo zapatos; por supuesto que descalzo no iré.

Ayer yo era el que esperaba nuevos compañeros, el que no rehusaba escuchas las batallas veraniegas, el que se engulía las tortas de los zoncos.. pero ahora desde la barrera veo como cada generación hace pragamática de su vida cotidiana y que piensa que el colegio es lo que hay entre dos fines de semana.

No creo que haya mejor manera de empezar que con un poco de ironía, Señor Buenafuente cuanta verdad tras su monólogo:



P.D: Mañana más, pero no mejor

3 comentarios:

P dijo...

¡Yo todavía recuerdo ese olor! y lo recuerdo con añoranza... Me encantan los inicios de curso, incluso ahora, que como tu dices, estamos en la otra parte de la barrera, con tantas ilusiones y proyectos como cuando era niña.

Un abrazo

alumna dijo...

Aunque quizás ya ha pasado un poco de tiempo desde que empezó el curso, he de decirte que lo corroboro todo, yo también viví el primer día de colegio(desde un punto distinto al tuyo), aunque si he de decir la verdad, antes que este comienzo de curso, habría preferido revivir alguno más antiguo, aquellos años en los que te ilusionaba ir al colegio solo por ver a los compañeros, cuando llegabas el primer día y nadie sabia donde tenia que hacer las filas, y tu la escuela te hacía feliz, unos años muy lejanos, pero con tan buenos recuerdos... Y nada más que decir, bueno sí, que eres un exagerado, para no tener zapatos, llevabas unos marrones muy decentes máxima preocupación era si estarían todos los del año pasado, aquellos años en que eras tan ilusa que!

P.D.: Si vas a responder, intenta que no sea al levantarte de la siesta.

MACHADO dijo...

Paula: ese olor, para nuetra suerte, se transforma, nunca desaparece.
Alumna: sólo te pido que en este año que queda puedas disfrutar de cada momento, puesto que años a recordarás lo allí vivido; tal vez a mi como un profesor joven.