jueves, 22 de noviembre de 2007

Inmoderado y excesivo amor a sí mismo

Nunca me había dado cuenta de lo egoistas que podemos ser las personas. Dice el poeta griego Sófocles: "Siempre se repite la misma historia: cada individuo no piensa más que en sí mismo"; sin duda esta afirmación me permite darle sentido a muchas de las actitudes que albergan mi vida cotidiana.
Hace poco he celebrado mi aniversario, y si duda me alegra que la gente se acuerde de mi, ¿a quién sino? Pero realmente me preguntaba si me yo merecía esas felicitaciones; obvimente no tengo recuerdos de mi parto y menos si cabe de mi concepción. Ello no es óbice para que no conozca como transcurre y que sucede en estos dos momentos; es más, sé que nunca he estado más cerca de la matriz, la cual es la verdadera generadora de vida.
Nunca he oido decir a nadie acerca del día en que fue dado a luz: " que cansado acabé de mi parto" o "he salido yo solo..."; en cambio, muchos son los que desprecian la vida y más los que no saben agradecer lo que es la vida. Según la RAE (Real Academia de la lengua Española) es unión del alma y del cuerpo; ya lo decían los Humanistas, el ser humano es el único que dispone de razón e inteligencia, aunque esta última la confundamos con negligencia o irreverencia.
Desde hoy celebro cada día que me despierto como si se tratase del primero, con ello consigo ilusión para el trabajo, perdón para con las personas, amor para quien me maldice y finalmente una pequeña dosis de alegría... Pero no todo acaba ahí, doy gracias a mis progenitores por darme la vida, a ellos le debo mi cumpleaños, y especialmente a mi madre, esa mujer que durante nueve meses me dio todo su ser y todo su cariño de manera unilateral, y sin yo pedírselo.




P.D: Hay momentos en la vida en los que sientes que se tiene que ir.... ese pensamiento es el que me ha hecho recordar cada una de las cosas que ha enseñado

1 comentario:

Quico dijo...

Toma video viejuno!!!

http://es.youtube.com/watch?v=l_yjdPPQFI0