lunes, 3 de diciembre de 2007

Los puntos...

En la educación, uno de los pilares fundamentales es la lecto-escritura, o lo que es lo mismo, la enseñanza de la lectura y la escritura. Muchas de las carencias en estas disciplinas procede de una poca evolución en el momento del apredizaje. Las pausas vienen determinadas por dos signos: por una parte la coma (,) y por otro lado el punto(.); yo no soy quien para indicar cual es más importante, pero si que noto que mis alumnos no respetan la pausa del punto, estimada según la RAE en 3 segundos aproximadamente.
Recuerdo el día en que en mi vida hube de poner un punto...el temor se ciñó a mis entrañas viendo que lo que se avecinaba no tenía sentido, la locura me había cegado y mi instinto, apático, se tambaleaba como un péndulo. Las barcas ancladas se descomponían, las amarras se desacían, los hilos se fruncían... La angustía era el poso de mi alma, mi corazón iniciaba la deriva. Durante el naugragio fui solitario, recorrí mil veces la ruta equivocada, busqué y encontré la fuga que me hacía perder la estabilidad. De inmediato, saqué mi cuaderno de bitácora y comprobé que la ignorancia y el egoismo van cogidos de la mano, y cuando cohabitan en uno, la lucidez pasa desapercibida.
En el recuerdo Chuck Noland, temía como él que el retorno a casa se tornara en novedad, que lo que hubo y había ya no es ni está. Pero por suerte, éste naufrago supo que el punto no era un punto y final, más bien un punto y a parte.



P.D: yo nunca he afirmado que segundas partes fueran malas

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